Los ojos bien abiertos al comprar por Internet
Las compras y ventas a través de la Web son algo común. Muchos le perdieron el miedo a poner el número de la tarjeta de crédito en un sitio y sumado a extremas medidas de seguridad que se fueron implementando con el correr de los años, las transacciones son cada vez más seguras. Lo que no quita que esta actividad esté exenta de peligros.
Oportunistas, estafadores, ladrones y otra gente de baja calaña abundan lamentablemente en el mundo real y como no podía ser de otra manera, también lo hacen en el virtual.
Son muchas las formas que toma el engaño para quedarse con dinero de gente que inocentemente cree estar comprando un producto o servicio, o simplemente apoderarse de sus datos para sustraerle sus datos personales, bancarios o de la tarjeta de crédito.
- Estafas. Uno de los engaños más simples consiste en vender algo por eBay o cualquier otro sitio de ventas, acordar el pago de un producto y no recibir jamás el producto. Generalmente pasa cuando el vendedor prefiere acordar la venta posteriormente al pago a través de un depósito en cuenta bancaria o enviar un intermediario a buscar el dinero y alegar alguna demora en aduana o algo parecido para postergar la entrega del producto. Entregar productos falsificados o robados también es algo muy común. Se recomienda utilizar los canales de venta que garantizan el pago y la entrega -como Paypal o similares-, para evitar decepciones.
- Robo de identidad. Se trata de utilizar la información personal de alguien, por supuesto sin su consentimiento ni su conocimiento. Es por eso que se aconseja no poner demasiados datos personales en la Web. Ni dirección postal exacta (incluso para aquellos sitios que prometen atractivos premios), ni mucho menos números de tarjetas de crédito. Y si se hace esto, ojo, porque incluso puede haber alguien que rastree hasta la basura, con tal de conseguir información que aparezca en papeles tirados (algo que se dio en llamar dumpster diving), como extractos del banco y de tarjetas de crédito o documentos sobre créditos.
- Skinning. Se trata de una metodología por medio de la cual es posible robar los números de tarjetas de crédito /débito, o bien usando un dispositivo especial de
almacenamiento de datos, o simplemente a través de un empleado de un
comercio que obtiene los datos personales de alguien, cuando hace una
compra o paga por un servicio y copia la información de su tarjeta de crédito.
- Phishing. Es la forma más difundida de robar información de los últimos años. Consiste en el envío de e-mails con todas las características de uno real, simulando ser de instituciones financieras (generalmente bancos) y envían correos electrónicos no solicitados, o anuncios pop-up para obtener información personal de sus víctimas. El sitio es idéntico al verdadero, por lo que muchos creen en él y caen en la trampa. Pero ya se sofisticó incluso esta forma de engaño, porque ahora también llegan al celular a través de SMS supuestamente enviados por los bancos, para pedir claves de seguridad. Hay que tener en cuenta que las entidades bancarias nunca solicitan datos personales a través de ésta vía. También hay que fijarse que la página empiece con "https://" algo que identifica a un sitio seguro.
La prevención: no entregar jamás dinero a cambio de promesas, no poner datos importantes en la Web y contar con una buena suite de seguridad (antivirus, firewall, antiphishing, antispyware, etc.) son las medidas que se deben tomar para poder disfrutar tranquilo de las enormes bondades que brinda Internet.
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